Pues ya he vuelto.
[v. 2.0 y eso...]
Categoría: ¡Foto, foto, foto!
Pues ya termino...
Evidentemente, llevado al extremo, este pseudoargumento que voy a lanzar a continuación podría justificar lo injustificable. En este caso, un desperdicio total de los miles de materiales de dibujo, pintura y escritura que esperan, válidos de solemnidad ellos, no que algún desconocido talento despierte dentro de mí -los útiles citados son, sobre todo, eso... útiles utilitaristas, nada utópicos ni utopistas-, lo que esperan es que me venga el ímpetu definitivo -o sea, duradero- y me ponga a usarlos y no pare, y siga hasta acabarlos; porque los cuadernos aman la fatiga más que yo con mis carreritas.
Pero he de decir, no obstante, que seguir con un cuaderno no es lo mismo que empezar un cuaderno, y que a veces se necesita ese comienzo, empezar un cuaderno nuevo y servirse de él como talismán para luchar...
¡Contra las papelerías de Londres!
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Londres...
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Volvemos con las papelerías londinenses.
Que me han dicho que son más tremebundas que las sirenas y Circe juntas. En lo de enseñar el muslo y el rotrín, y dejar caer los párpados y los posits de colores, para engatusar al visitante -que, poco después, se ve fuera de la cueva encantada, encantado él con una bolsa llena de felicidad materializada en productos de escritorio, y que se sabrá con unos cuantos euros menos (¡¿y qué?!) en cuenta, que no son pauns, que los pauns parecen lliuros, pero cuestan más... como pasó con el euro dichoso y la más económica (y castiza) peseta, vamos-.
Así que he pensado que si me llevo mi cuaderno desde aquí, donde lo he conseguido a un precio más bien competitivo o, al menos (compita o no), más barato; si me llevo mi estupendo cuaderno y los útiles de escritura, podré conjurar (quizá) los encantos de la papelería que me salga al paso, garabateando su fachada y escribiendo al pie cuatro palabras.
O quizá no pueda.
El caso es que son escusas y lo que pasa es que necesitaba un cuaderno nuevo. ¿Por qué? Porque en realidad no lo necesitaba. Y así es: que, que, que; que quería estrenarlo, que me hacía feliz, que las ideas que tenía por la cabeza necesitaban cierto soporte -del que, uno puede pensar, no es más que el equivalente de otro... pero no: no todos valen-. No da igual.
No todos valen.
Este.
Sí.
Mi yo analógico. Papel.
Y tinta.
Y/o grafito.
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Así es como me preparo (baaastante ¡¡¡nervioso!!!) para lo de Londres.
¿Y lo de despues?
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De momento Londres.
Y mi cuaderno.
Y :-)
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Atención: Como añadido al post, pido ayuda a los lectores concurrentes, especialmente a los que pudieren darme datos fiables sobre el tiempo y el clima, a la sazón, londinenses.
Es para confeccionar el equipaje: ¿qué echo a la maleta, este modelo tan veraniego y desigual?
O algo más nocturno y anarcoteatral...
...aquella.
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Guardé una frase de mi buscador de citas, fue el 28 de diciembre del 2005. A ver qué publiqué, en cambio, ese día...
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La frase, no la traduzco; y la publico hoy:
The purpose of learning is growth, and our minds, unlike our bodies, can continue growing as long as we live.
Dijo Mortimer Adler.
Y yo...
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¡Foto foto foto!
Empecé.
Y seguí...
Ayer, trabajo y minipost.
Hoy, todo el esplendor de un montón de palabras así, todas seguidas.
Y la vida cotidiana. Y la vida cotidiana en tiempo de mundiales.
Y, y, y...
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Creo que la reiterada noticia de la gloriosa noche de fútbol ayer mutiló la creciente capacidad regenerativa de mis axones. Lo que, dicho mucho más sencillo, supone que me quedé bastante atontaillo de escuchar el resultado del partidillo en cuestión.
- ¡Al final ganamos 3-1!
- Sin duda lo hicimos...
Cosas como estas, rerrepetidas hasta la saciedad, dejanle a uno agilipollaceo total.
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Esto era yo.
Que tenía una amplia lista de temas volátiles -se han probado volátiles- para arrojar sobre el teclado, todo un batiburrillo sin demasiada cohesión, salvo -claro está- que yo te caiga bien y te apetezca leer lo que escribo.
Esto es que...
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Esta mañana, escuchando uno de los recomendabilísimos podcast de Elena Cabrera -Dancing Podcast, si lo buscas diréctamente en tu iTunes-, pensaba en el sentido, tono y tema o contenido que le daría yo a mi hipotético futuro como locutor podcastiano; ese futuro podcastible ¿hacia dónde se dirigiría? Y sobre todo ¿a quién dirigiría yo mis chispeantes idéas de buena mañana, las estrelladas y explosivas revoluciones de medianoche y los paisajes sonoros del entretanto?
Pues a tí, claro está; si es que la frase anterior no te ha producido espasmos y/o urticaria.
Es decir: sería yo hablando de mis cosillas, así, entre nosotros. Si te caígo bien, me escuchas; si te interesa lo que cuento, tengo más posibilidades de caerte bien. Si ninguna de las opciones anteriores es la correcta, mejor no seguir buscando una tercera opción, o vía, y pulsar directamente el botón de stop.
En fin, que en el primer podcast Dancing se ofrecían extractos de un coloquio sobre la película American Splendor -uno de mis inminentes alquileres deuvedísticos-, a cuyo protagonista real, Harvey Pekar, la propia Elena Cabrera había entrevistado recientemente.
Uno de los puntos de debate era si la película -que todos calificaban de buena-, no se vería lastrada comercialmente por ser un híbrido de cine (y lenguaje cinematográfico) y del comic original (y lenguaje... de historieta).
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Comoquiera que uno de esos temas bloqueados a base de goles de Fernando Torres y el reconcentrado de Raúl -y de su inacabable eco mediático e interpersonal-gimnástico-, no era sino el de mi floración primaveral (ya casi veraniega) en forma de crisantemo casero ojival que ve cine en casa -y por fotuna, acompañado; y muy bien :-)- y no puede reprimir abrir la bocaza :-D y opinar (como si alguien le hubiera dado vela en entierro alguno), me parece que una digna forma de recuperar parte de lo perdido es afirmando unas pocas notas que se me han ocurrido a base de ponerme gafas, apretar la ceja por su punto medio y tratar de centrarme en el movimiento del universo, que yo intuyo ondulante y (estos días) más bien acelerao, como un tiro de puntera total o, como me gusta llamarlo, chupinazo. Ejem.
Vamos allá...
1.- El tono de una historia, en cine, se obtiene fundamentalmente del ritmo de la película.
2.- Un ritmo lento no es un ritmo pausado. Un ritmo lento es demasiado lento y la acción se diluye en él, y los diálogos hacen ecos huecos, y la conversación con el espectador se entorpece. Y nos dormimos.
3.- Un final abierto es bueno cuando, en la mismo película, un final cerrado hubiese sido malo. Y viceversa.
4.- Yo no quiero ver la mejor película posible con determinados elementos. Yo quiero ver la película perfecta... ¡que cambien los elementos! Pero yo no quiero ser tan tonto de pedir peras al peral, así que me conformo con todas esas samaras que los perales suelen dar cuando fingen ser olmos, o bien...
5.- Me he liado en el punto cuatro. Así es como llego a lo mismo de antes. Este post puede muy bien ser calificado de infumable. Y sin embargo, puede hasta que tenga sus partidarios. Así es como llego a demostrar ¡¡nada!! Pero parece que me acerco un poco a la prueba de que cada cosa tiene su público, lo malo es cuando algo no lo encuentra ni por asomo.
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[¿Es qué nunca voy a terminar de escribir este post?]
Buena pregunta.
Ayer afirmaba que la escritura y publicación de este articulillo estaba siendo de lo más azarosa. Aventuraba una conspiración contra mí, como autor reputado, difusor infundido de ciencia infusa y propiedades medicinales (en infusión), y demás -todo eso que me caracteriza, vamos-; hoy sé que no es eso: debe de ser una maldición...
Así que decido retocar un poco el muy básico formato del texto. Añado imágenes. Me dispongo a darlo por cerrado -que no terminado; mañana lo leeré y podré (y deberé) preguntarme ¿pero, qué he hecho!-...
Cuando me vuelve a rondar lo del público al que se dirige.
Al público digiriente.
Y para que sea más digerible, digestivo, o -yo aún diría más- más que medianamente atractivo, muy interesante y atractivérrimo, añado como colofón una foto de dos piernas que muy bien escriben, presentan y regalan música y buenas ideas...
(...y mañana le escribo un commentario en su weblog a Elena Cabrera, que no sabe nada de esto; y le pregunto dónde le ingreso los royalties que le debo:-)
Niños tontos gritando una especie de rabia estéril, quizá por su condición de euromillonarios incultos, insatisfechos, ídolos de algo que se parece a lo que fue un deporte.
Un comentarista de todo ello, en elmundo.es, que lo borda con letras mayúsculas y engarzando perlas como "MIN 87: TORRES TAMBIÉN REDONDEA SU GRAN ACTUACIÓN CON UN REMATE SOBERBIO QUE ESTAMPÓ EN LAS REDES TRAS LA ASISTENCIA DE CABEZA DE PUYOL. Y RAÚL, A PUNTO DE MARCAR EL QUINTO.... ESTO ES UNA LOCURA SEÑORES. ESPAÑA LO BORDA EN LA MAYOR EXHIBICIÓN HASTA AHORA DEL MUNDIAL. 4-0 Y A POR LA MANITA. IM-PRESIONANTE, QUE DIRÍA JESULÍN". Si se citan autoridades morales, intelectuales, filosóficas, como es la voz del propietario de Ambiciones, esa cueva refugio de beatniks antisitema, literatos anarquistas, pintores trapecistas y dentistas misioneros...
Desde luego se puede mejorar, que uno actualiza la página y lee "FINAL: SE ACABÓ EL MEJOR PARTIDO SOÑADO POR ESPAÑA. FIIIIINAL. ENHORABUENA, HÉROES. MENUDA CÁTEDRA DE FÚTBOL LE HABEIS DADO A UCRANIA. FANTÁSTICO. ESPAÑA VIBRA CON LOS NUESTROS. QUE GRANDÍSIMA LECCIÓN, SEÑORAS Y SEÑORES".
Son héroes. En el sentido clásico de término. Pero actualizado, sí. Ossea.
Y qué gran comentarista, sí sí sí sí... este Ángel González.
Minutos antes había deslizado una genial provocación sutilmente antirreligiosa, o quizá se tratase de una estupida imbecilidad al estilo Carlos Lozano -otro intelectual, de la talla de Jesulín, mororlés...-: "MIN 82: GOOOOOOOOLAZO DE ESPAÑA TRAS JUGADÓN MONUMENTAL DE PUYOL. QUÉ LOCURA. EL CENTRAL SE MARCHÓ DE TODO DIOS Y DIO UN PASE DE CABEZA AL HUCO PARA QUE TORRES FUSILARA AL PORTERO. UN MONUMENTO AL JUEGO COLECTIVO".
Y antes, previo al mayúsculismo paneufórico: "min 70: Dice el señor DIEGO ARMANDO MARADONA EN CUATRO QUE ESPAÑA ESTÁ JUGANDO COMO NADIE EN ESTE ARRANQUE DE MUNDIAL. El pelusa disfruta con los nuestros. Gracias pibe por todo lo que eres" . Porque hay que ver, Maradona, tó lo que es.
En fin...
El digno colofón: "FINAL: LO QUE HAN HECHO ESTOS TIOS ES PARA SOÑAR. QUÉ BÁRBARA DEMOSTRACIÓN DE FÚTBOL. TORRES HA HECHO EL MEJOR PARTIDO QUE LE HE VISTO EN MI VIDA. QUÉ PODERÍO, QUÉ FORMA DE IRSE EN VELOCIDAD. TAMBIÉN HAN ESTADO FORMIDABLES PUYOL Y RAMOS. Y QUÉ DECIR DEL PICHICH VILLA. ENHORABUENA SEÑORES. VAMOS A POR ALGO GRANDE. HAY FUTBOLISTAS PARA SOÑAR, PERO OJÍN CON LA EUFORIA".
¡Ojín! El dios de los vikingos miopes, supongo...
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Y de regalo, otro afoto de un niño tonto gritando porque le escuece el dopin o las mechas, o ambos...
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Y pensar que los primeros alaridos de entusiasmo que escuché por la calle, pensé que habían correspondido a la emocionada y catártica reacción ante la excelsa declamación hecha de unos pocos, pero significativos versos de Shakespeare, emotivos y épicos, como venía al caso, sacados quizá de Ricardo III, y que habían sido citados a modo declaración a las cámaras, por alguno de los integrantes de la selección futbolística española que juegan en un equipo inglés...
Pero no, debió de ser un gol, simplemente. Una cosa de esas, que marcan otros y nos cambian la vida.
¿Un enlace normal?
No me lo puedo creer...
Tan sorprendido estoy que lo dejo así, tal cual.
Con foto:
:)))
