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La Coctelera

Categoría: Estrictamente comercial

Y yo

No es por quitarle su momento de gloria a John Squire, que -desde la disolución de la mítica banda- ha sido este de verse en la Alcachofa, pero no quería dejar de comentar que hoy, ayer, en fin, un día, he vuelto por mis fueros a las horas -de transcurso del tiempo; y de una hora (o mas... bieeen) de duración- por el Retiro. Así el día se divide en más días completos, sin necesidad de hacer el bestia (más de lo habitual) con las ojeras.
Y dicho esto, y en consecuencia, me voy a dormir y descansar un poco más contento.
Y mañana ¡a correr al alba! O un poco más tarde, claro.
A correr por la mañana, con música a go-go. Y todo lo demás.

:-)

Heart of Stone and Roses


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Y cuando se despertó, John Squire todavía seguía allí.

Con los Seahorses, claro. Y ya no era lo mismo.

***
Los Seahorses hicieron de teloneros para Oasis, en el concierto que dieron en Madrid en la gira de 1997.
Se supone que aquella fue la gira de Be Here Now, pero yo lo recuerdo mucho más como un concierto bueno, con un sonido malo y un ambiente excepcional, en el que sonaron mis canciones favoritas de (What’s the Story) Morning Glory? y algunas que luego han quedado en mis preferencias por encima de las míticas Wonderwall o Don’t look back in anger. La escucha intensiva del primer álbum llegaría un poco después –creo que, entonces, me había quedado dando vueltas sólo a Whatever, que venía con mi edición especial (de segunda mano… bieeen) del Definitely Maybe-.

Recuerdo con bastante precisión aquello. Fue mi primer concierto grande, mi primer concierto de verdad. Mi primer concierto sólo por la música.
Seguro que no lo disfruté tanto como otros, pero disfruto mucho ahora recordándolo. Quizá había visto antes alguna actuación en una plaza de toros -nada desdeñable, pues fueron Los Rodríguez y (qué se le va a hacer) también Joaquín Sabina- pero aquello no era lo mismo.
En el reverberante Palacio de los Deportes que luego se quemó lo más importante era el grupo, sus canciones y, sí, la atmósfera.
*****
Esta mañana, el metro estaba lleno de calor, de olor, de humedad y, para ser pronto, de voces que se iban a enroscar ruidosamente entre las aristas metálicas y grasientas de las ruedas y las vías de la línea 5, esos malditos chirridos...
Que yo no iba a escuchar. La atmósfera dentro del vagón se podía cortar y venderla como abono caliente. El vagón dichoso estaba lleno de un montón de cosas malas para empezar el día (laboral).
Pero mi iPod estaba lleno de música buena para empezarlo bien.

*****
En los meses siguientes al concierto de Oasis me gasté una cantidad desmedida y muy por encima de mis posibilidades de postadolescente universitario, mantenido por sus padres y cuya principal fuente de ahorro consistía, fundamentalmente, en no fumar.
Todo ese dinero me lo gasté precisamente en las cajas de singles de Oasis.
De los Seahorses no me quedó más recuerdo que su nombre, la pinta algo mimética de su cantante -Squire, sabría despues- con respecto al chulo bocazas de Liam, y una olvidable maraña de ruído a la que, desde luego, el antigo Palacio de los Deportes no le hizo ningún bien.
*****
Esta mañana, el jailait musical ha sido Made of Stone.
***
Todo en los Stone Roses es algun tipo de impura y maravillods poesía.

Menos la portada del primer album, a decir de muchos.
***
Made of Stone está dedicada a Jason Pollock, que murió en un accidente cuando viajaba en coche con su amante.
***
La portada de The Stone Roses, el primer album que nos llegó de la banda epónima, es un cuadro de John Squire hecho siguiendo la corriente de pintura en acción de Pollock.
***
Es muy difícil decir, de todas las canciones, cuál es la mejor.
Made of Stone, esta mañana, lo ha sido.

Made of Stone.

Your knuckles whiten on the wheel
The last thing that your hands will feel
Your final flight can't be delayed

Nowhere, just sky it's so serene
Your pink fat lips let go a scream
You fly and melt I love the scene

Sometimes I fantasise
When the streets are cold and lonely
And the cars they burn below me
Don't these times fill your eyes

When the streets are cold and lonely
And the cars they burn below me
Are you all alone
Is anybody home?

I'm standing warm against the cold
Now that the flames have taken hold
At least you left your life in style

And for as far as I can see
Ten twisted grills grin back at me
Bad money dies I love the scene

Sometimes I fantasise
When the streets are cold and lonely
And the cars they burn below me
Don't these times fill your eyes

When the streets are cold and lonely
And the cars they burn below me
Are you all alone
Is anybody home?

Sometimes I fantasise
When the streets are cold and lonely
And the cars they burn below me
Don't these times fill your eyes

When the streets are cold and lonely
And the cars they burn below me
Are you all alone
Are you made of stone?

(Qué guapete Ian Brown, tan jovenzuelo, con ese flequillito y demás. No sé a quién me recordará...)
*****
Fantasise, qué gran verbo para conjugarlo en una preciosa canción.

Y qué majete, en el concierto de Primal Scream, este señor tan desmejorado de aquí arriba. Y cómo toca el bajo el tío majo.
;-)

Cosas de ayer, de hoy y de esta noche (o MTV 2 y circunstancias circundantes)

En fin, seguimos igual... ¿alguien ha intentado últimamente colgar un canción vía Castpost? Como esa bendita página me está vetando compartir la banda sonora de esta página de manera simultánea a la presunta lectura, en un formidable ejercicio de inter-activismo informático-musical, me conformo con ir cargando alguna que otra de esas canciones que ofrecer, por medio del tradicional sistema YouSendItiano, o sea, ahí tenéis una de Primal Scream (y no cualquiera) de regalo.

Al ritmo de tal -y tan- obra -importante; cumbre de un momento y un lugar; hablo impreso desvertebrado, en, homenajo, ahora... ¡bien!- iba yo escribiendo (mentalmente) en el metro. Lo de sentarme aquí a teclear para el blog está justificadamente más difícil ahora. ¿Razones? Pues bien, se trata de que tengo hasta las neuronas de reserva reconcentradas en es trabajo nuevo recien estrenado y que ójala pueda seguir estrenando cada día por mucho tiempo. Porque me gusta, me gusta y me gusta mucho de verdad.
Me llevo trabajo a casa y ¡tan contento! Ahora parte de ese trabajo suena en el radiocedé, a mi espalda -algún guitarrazo puede, presumiblemente, esta incluso tratando de acuchillarme; buena ocasión para plantearse poner parqué-. Al margen de los sonidos, o impulsado por ellos, me decido a empezar a mover una importante iniciativa casualmente descubierta en mi inn-constante vagar por La Coctelera.
Por fin uno encuentra proyectos civiles con una vertiente política emocionante, importante, convincente.
¡Ya era hora!
***
Y ahora es hora de ¡otra canción!
Esta, de los Cribs.

*****
Además de todo lo anterior, y de pedir paciencia -que ya tienen bastante- a l@s amables commentaristas, y leyentes en general, que no reciben contestación, he de incluir una importante noticia antes de concluir...
***
Y es que no quiero que a nadie con posibilidad de verlo se le pase la oportunidad: a eso de las dos y pico de la madrugada, a modo de celebración del FIB (que hoy empieza; agotadísimas las entradas) y de celebración de afinidades musicales y vitales, alguien ha decidido programar cierto vídeo para su emisión en la MTV española.
¿Cuál?
Pues no hay más que pensar en qué grupo mítico donde los haya actúa en el citado festival, más de 15 años después de la aparición de su disco más reciente. ¿Y por qué?
Porque pueden.
*****

De otro muy distinto, aquí os pongo el enlace con canción de regalo: empaquetado en un cubículo informático y descollante.
Cubicle, de Rinôçérôse.
¡Hala, hala! Todos a pinchar...
***
Y a mirar: ¡sí, no me he podido resistir!

I wanna be... be a DEBASER!!!

Jugamos o con ¿?

Cuando uno deja durante un tiempo de publicar aquí, de comentar, de leer a otros… no se para el tiempo.
Lógicamente.
Pero el tiempo sí que se estira y se encoge.
***
Puede ser que uno recién llegue de Londres y al día siguiente ya esté estrenando trabajo. Y acabe tan contento y tan cansado que, si escribiese aquí –algo más que un he vuelto- se trataría de un movimiento nada extraño, pero sí forzado.
*****
Primero hay que hacer otras cosas.
Por ejemplo, primero he tenido que cambiar el idioma del teclado, porque si no lo hubiese hecho, mi precipitación hubiese reestrañado lo extraño, con hache, por ejemplo del ejemplo.
Hay veces que la vida parece que no es repetición en absoluto. Pero las impresiones pasadas modulan estas, las de hoy. Las de ahora cuando releo esta línea y decido que, igual que he tratado de evitar escribir describiendo la actualidad, tampoco voy a dejarme poner gesto trascendente.

***
Vuelvo a lo del principio: puede que uno tenga que adaptarse a un nuevo tiempo. Pero es que eso, siempre y ahora, merece la pena.
A todo el que quiera le regalo una cuchillo para, sujetando con la otra mano estos párrafos espesos, cortar daditos.
Y lanzarlos… ¡zops!
*****
(Aquí iba una canción, pero mi castpot no está de acuerdo)

(-:

Pues ya he vuelto.
[v. 2.0 y eso...]

:-)

Pues ya termino...

Cambios 05/07/06

El subtítulo que acabo de quitar:

Hay algo extraño en esa flor...

***
El SOBRE MÍ que acabo de reemplazar:

Al parecer... los márgenes del mundo son grises. El centro es un punto negro caído sobre una página en blanco. Ni aquí ni allá tiene lugar nunca la siguiente conversación: cuando va uno y dice Hay algo que no entiendo de esta flor y el otro le contesta preguntándole ¿Qué?; No lo sé dice el primero, y añade Pero algo me extraña de esta flor, sí a lo que el otro le replica, inquiriendo Pero ¿el qué?, y contesta aquel No lo sé y pregunta este ¿El color?. Silencio... ¡No! Eso es lo único que no me extraña. Se acabó la conversación. Que sin embargo tuvo lugar. Y tendrá; tendrá tiempo; tendrá...

*****
Y con cosas como estas, uno va pasando la vida...
;-)

(Que no es exáctamente lo que yo quería, pero se le parece, con otra forma o una idea de diferente color)

Londón se escribe con V (y se desdibuja en mi nuevo cuaderno) o De cómo los nervios nerviosos me hacen escribir tonterías (o sea, mantenerme en mi línea habitual)

Evidentemente, llevado al extremo, este pseudoargumento que voy a lanzar a continuación podría justificar lo injustificable. En este caso, un desperdicio total de los miles de materiales de dibujo, pintura y escritura que esperan, válidos de solemnidad ellos, no que algún desconocido talento despierte dentro de mí -los útiles citados son, sobre todo, eso... útiles utilitaristas, nada utópicos ni utopistas-, lo que esperan es que me venga el ímpetu definitivo -o sea, duradero- y me ponga a usarlos y no pare, y siga hasta acabarlos; porque los cuadernos aman la fatiga más que yo con mis carreritas.
Pero he de decir, no obstante, que seguir con un cuaderno no es lo mismo que empezar un cuaderno, y que a veces se necesita ese comienzo, empezar un cuaderno nuevo y servirse de él como talismán para luchar...
¡Contra las papelerías de Londres!
***
Londres...

***
Volvemos con las papelerías londinenses.
Que me han dicho que son más tremebundas que las sirenas y Circe juntas. En lo de enseñar el muslo y el rotrín, y dejar caer los párpados y los posits de colores, para engatusar al visitante -que, poco después, se ve fuera de la cueva encantada, encantado él con una bolsa llena de felicidad materializada en productos de escritorio, y que se sabrá con unos cuantos euros menos (¡¿y qué?!) en cuenta, que no son pauns, que los pauns parecen lliuros, pero cuestan más... como pasó con el euro dichoso y la más económica (y castiza) peseta, vamos-.
Así que he pensado que si me llevo mi cuaderno desde aquí, donde lo he conseguido a un precio más bien competitivo o, al menos (compita o no), más barato; si me llevo mi estupendo cuaderno y los útiles de escritura, podré conjurar (quizá) los encantos de la papelería que me salga al paso, garabateando su fachada y escribiendo al pie cuatro palabras.
O quizá no pueda.

El caso es que son escusas y lo que pasa es que necesitaba un cuaderno nuevo. ¿Por qué? Porque en realidad no lo necesitaba. Y así es: que, que, que; que quería estrenarlo, que me hacía feliz, que las ideas que tenía por la cabeza necesitaban cierto soporte -del que, uno puede pensar, no es más que el equivalente de otro... pero no: no todos valen-. No da igual.
No todos valen.
Este.
Sí.
Mi yo analógico. Papel.
Y tinta.
Y/o grafito.
*****
Así es como me preparo (baaastante ¡¡¡nervioso!!!) para lo de Londres.
¿Y lo de despues?
***
De momento Londres.
Y mi cuaderno.
Y :-)
*****
Atención: Como añadido al post, pido ayuda a los lectores concurrentes, especialmente a los que pudieren darme datos fiables sobre el tiempo y el clima, a la sazón, londinenses.
Es para confeccionar el equipaje: ¿qué echo a la maleta, este modelo tan veraniego y desigual?

O algo más nocturno y anarcoteatral...