Antes de liquidar al "ex" de Nicole "Botox" Kidman, como mascota favorita del Hombre Alcachofa, me permito copiar del blog veraniego de El Mundo un maravilloso fragmente, escrito por Ismael Serrano (ese macro-miniyó de Serrat). Ismaelón, uno de esos hombres que, siendo proletarios, han conseguido alcanzar un perimetro corporal de lo más burgués, se consagra definitivamente, merced al susiguiente texto o textículo, como el legítimo "Rey del Cliché" (y Archiduque del Lugar Común), en la más gloriosa tradición de Ramoncín y el muslillo de pollo frito recubierto de celulosa que le pusieron como segunda -en el tiempo- naríz.
Ismael, si me lees, no te lo tomes a mal: primero, eres un animalito entrañable; segundo, el texto lo has escrito tú. Y ahí va:
El verano arropa con su manto de fuego los campos de Castilla. Hoy tocamos en Villarrobledo. Mientras cruzamos la estepa castellana, los técnicos preparan allí todo para la prueba de sonido: chequean líneas, instalan el equipo. Persigo con mi coche a la furgoneta que lleva a toda la banda mientras El Bicho inunda con sus guitarras y shitares el aire. Al llegar, encontramos el escenario montado en un agradable patio vecinal. Los músicos hacen repaso de lo recorrido en estos breves días de distancia. Bergia nos habla de sus nuevas canciones mientras uno a uno vamos probando sonido. Algunos viejecillos se sientan en los bancos a la sombra de los árboles. Apoyados en sus garrotas, analizan con mirada inquisitiva a los recién llegados, que sacan de sus estuches sus armas cargadas de futuro. Agarro la guitarra y nos preparamos para ensayar algunos temas. Nos visitan en este concierto viejos amigos. Café con hielo mientras hacemos tiempo. Cuando cae la noche sólo unos petardos lejanos rompen la calma. Y el murmullo de la gente colocándose en las sillas ante el escenario. Se apagan las luces. Todos tratamos de sincronizarnos para soñar mundos mejores. Terminamos y nos invade esa tristeza, vieja conocida, que sobreviene tras el parto. Nos despedimos de algunos amigos mientras vamos guardando los instrumentos. Y después, ya de madrugada, partimos de nuevo, como viejos titiriteros, en busca de esa Ítaca a la que nunca llegaremos.
Dos apuntes finales:
1- Dijo Isma una vez algo así como "en este disco he mezclado a Tom Waits, Bertold Brecht y Bukowski". Bien; pero no explicó cómo, ni con que fin.
2- Conocí a Isma y me impresionó. Por su estupidez. Algún post incluirá la anécdota.
Y una pregunta:
¿Para cuando ese libro de poemas y pensamientos de Ismael Serrano, publicado por Alfaguarra?
Bien.
Besos a todos, incluso a él.
Nos vemos en la sede del Partido Comunista de los Pobres de Espíritu de Orión.

¿Sobre mí?
Alcachofazul...
un poco redicho el muchacho, si
Por cierto, en la letanía de cursiladas manidas del cantautonto aparece el tema de la depresión post-parto, uno de los favoritos del científico Tomás Travesía, lo que prueba una vez más que el mundo es muy pequeño, muy bonito y todo es más barato cuanto más lejos del centro mejor, y eso.
Cuando Umbral (don Francisco, PAter COmunitatis, Paco) dijo que "la música es la misa de que quienes no van a misa" no imaginó que el reflejo-reflexión de la realidad llegase tan lejos. Hasta Villarrobledo. Hasta Ítaca. Hasta un marco incomparable de la castiza Castilla.
Y sin firma, como anónimo que es este mensaje, añado una postdata post-scriptum, con glosa no emilianense sino ismailense: Si los músicos sacan sus armas cargadas de futuro, es que para don Ismael lo mismo da un poema de Celaya que una guitarra serrana.
Así que, como brindis, ahí va otro poema, del mismo autor, con letra pero sin música (atienda el reto...):
Tempestad transparente. ¡Azul! Y de repente
una leve sonrisa femenina, perdida,
condena al silencio los grandes poderes,
y parece que algo dice... pero no dice nada.
Vaya que alivio crei que a todo el mundo en España le gustaba Ismael Serrano. Por fien puedo decir que vaya tostón, además esa supuesta cotidianeidad más que pretenciosa, insuflada de vapores floripondios... Ufff. lo siento es obvio qu eel tío "me encanta".