Y análisis. Y muestra. ¿Y arte? Y compartirlo, en todo caso, con vosotros...
Siguiendo la mejor tradición de los cocteleros -mención aparte merece toda una verdura y ojo urbano como Brocco Lee- me dispongo a colgar alguna fotillo que, para variar, no haya encontrado en ese maravilloso pozo de sabiduría y sapiencia que es Internet.
Estas las he hecho yo.
Y voy con la primera:

Que creo que podría figurar en la portada de mi futuro best-seller para niños: "La Creible y Triste Historia de la Cándida Eréndira, sus Estudios Universitarios y sus Perspectivas Laborales Posteriores".
Reabriríamos el local abandonado en el que figura el cartel de la fotografía, lo utilizaríamos para la presentación del libro, luego lo volveríamos a cerrar. No quitaríamos el cartel, claro. Nunca.
Y... ¿alguien se apunta?