Cuando Pedro respondió, lo hizo por boca de Blumenthal. A él me refiero en mi post anterior "Les habla Blumenthal", que debería ser leído tanto por los partidarios de Pedro como por sus detractores. Se trata de una exposición -la mía- razonada, sobre los cómos y los porqués de una comunicación mítica en La Coctelera.
¿Sí?
¡Noooooo!
Este post tiene como único objeto reavivar la vigencia de "Les habla Blumenthal", que trata sobre el relato del mismo nombre.
No tiene nada que ver con el dichoso Pedro. Sólo he prolongado el primer párrafo como parte de mi aguda estrategia, para que dé el pego en la portada de La Coctelera.
Soy un genio ¿no?