Mi contribución al mundo es mi habilidad para escribir y para vivir. Escribiré tanto como pueda para tantas personas como pueda durante tanto tiempo como sea capaz. Viviré por tantas personas como sea posible, tanto tiempo como pueda vivir.
Inspirado en alguna cita leída por ahí...
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Entre la lectura los commentarios al post anterior -que lo enriquecen y agrandan hasta el punto de estirarme la sonrisa desde la sala de exposiciones del Canal (¡bravo! Carloswibel) hasta la del ICO (donde se expusieron las fotos de Haring, hace unos meses) y más allá- y la escritua del texto anunciado, he dado mi habitual paseo por el buscador de citas, hoy siguiendo una ruta particularmente aleatoria, para acabar en la página de citas de Erasmo -como la que aparece en portada, en la propia Alcachofa- y hallar una que me parece que cuadra al asunto.
No tiene escrúpulos aquel intelecto que no paga a la antiguedad su deuda de reverencia
Porque abre muchas posibilidades: ¿Haring pagaba esa deuda? ¿O era un creador nuevo, absolutamente nuevo? ¿No debía nada?
Y aún hay más: sus obras ¿nacen del intelecto? ¿O son una especie de hermosa pulsión?
Y podría haber mucho más...
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No he ido aún a la exposición que actualmente se puede ver en Madrid. Pero estuve en la que seguramente puediera ayudar a desentrañar algunos de los misterios antes planteados, así como a llenarnos la cabeza de millones de nuevas consideraciones y preguntas.
Porque era la de sus pintadas, grafitos, murales; también la de sus amigos y colegas.
Aquella era él.
Esta -seguro- también, pero quizá distinto.
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Y sí, tengo un cuadro de Haring -una lámina enmarcada- en mi habitación.
Parecida a la anterior, pero distinta...

¿Sobre mí?
Alcachofazul...
Nuevo, nuevo...no se si será; copiado, seguro que si.
Fdo: uno que se enteró ayer del nombre de este señor
Haring no pintaba sus propios murales. Los diseñaba e invitaba a artistas locales a colaborar con él en sus andamios mientras escuchaban música a todo volumen...
Haring pensaba que el último paso, el pincel, era una fiesta, y por ende que había que invitar a amigos a celebrarlo.
Porque arte era todo, todo el proceso...
Así que es imposible copiar a Haring. Pero es posible homenajearlo.
Me gusta este dibujo de celebración de la amistad.
El inevitable anónimo tiene razón: todo en Haring es una continua celebración.
joder... estos comentarios deberían estar impresos allí por donde se camina en sus exposiciones.
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