He redescubirto un librito que me regalé a mí mismo hace años -el libro y la lectura semiconsciente del mismo, de principio a fin- consistente un una recopilación de apuntes disjuntos del filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein, editado por Austral bajo el título de Aforismos. Cultura y valor -correspondiente al original alemán, Vermischte Bemerkungen, en su segunda edición ampliada, de 1979-, que nos ofrece una imágen interesante de la pluralidad de intereses del genio del lenguaje.
No pocos de la supuestos aforismos resultan inextricábles, no por crípticos, sino por estar referidos a referencias biográficas que serán normalmente desconocidas.
Pensaba en que sería interesante, quizá, recopilar los cinco más interesantes de cada año, según figuran en el librito.
De momento, me conformo con uno que le viene muy al caso a mis ojeras...

Cada mañana hay que atravesar de nuevo la escoria muerta, para llegar al núcleo vivo y cálido.

Bien, nada que objetar. Pero he de poner un "pero" -no adversativo, sino que viene a completar y, por tanto, confirmar lo anterior-; y permítaseme que cite ahora a Alcachofazul ;-)

Pero hay mañanas en que el tiempo y los sentimientos, la noche y la amistad, hacen de esa tarea algo tan fácil...

Sirva de homenaje a quien, anónimamente, se lo haya ganado o, símplemente, se lo merezca.

Y permítaseme sonreir guiñando otra vez -guiño de sueño, sonrisa de ojera a ojera- y gritar ¡BIEEEEN!
;-)