Lo de ver la paja ajena y/o propia y saberla oprobio del que uno no se faja... me recordó un cuento de Augusto Monterroso que, hasta esta hora del día, no he podido -aunque sí querido- copiar.
La Vida en Común - A. Monterroso
Alguien que a toda hora se queja con amargura de tener que soportar su cruz (esposo, esposa, padre, madre, abuelo, abuela, tío, tía, hermano, hermana, hijo, hija, padrastro, madrastra, hijastro, hijastra, suegro, suegra, yerno, nuera) es a la vez la cruz del otro, que amargamente se queja de tener que sobrellevar a toda hora la cruz (nuera, yerno, suegra, suegro, hijastra, hijastro, madrastra, padrastro, hija, hijo, hermana, hermano, tía, tío, abuela, abuelo, madre, padre, esposa, esposo) que le ha tocado cargar en esta vida, y así, de cada quien según su capacidad y a cada quien según sus necesidades.
*****
La vida como contrapunto ¡y punto!
Y es que, lo demás, es silencio...

¿Sobre mí?
Alcachofazul...
ay, si la fé moviera montañas! Cuantos desastres no acontecerían!.
Que sepas que hoy has metido tú las hojas donde no debías y me has jorobado mi post sobre ese señor sabelotodo.
y eso no se le hace a una niña azul que se está poniendo azul marino en este ciber!!!!!!
lo que hay que aguantar!
Somos la sombra coloreada de nuestra sombra.
Hola, como va!!! leí SUEGRA por ahí??? jajaja Mi blog se dedica solo a ellas... ODIO A MI SUEGRA!
Es entretenido, si queres pasa.
Nos leemos.
http://matenamisuegra.blogspot.com/