...tantos dublineses?
Quién sabe...
Ensayemos un(os) porqué(s): vamos allá.
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Porque hay días que suenan de mil maneras. Y temporadas con una melodía sostenida.
Hay que intentar saber leer la partitura. Intentar que nos se nos escape un sonido.
Serie de notas que tratan de exaltar la profundidad, el ingenio, el genio y la lucidez. La belleza.
El aprendizaje.
Aprender es estar enamorado.
Aprender es aprender de la circunstancia que muda, mientras el foco permanece.
El amor es el foco. Y pasa la vida...
Se mantiene la melodía, pulsando todo sin embargo series de teclas distintas, pero con una cadencia similar. O quizá sea cosa de tono, intensidad...
El caso es que existe una armonía en la espera. Un caos bajo el que subyace la armonía, la continuidad en el cambio. Hilos que se entremezclan. Tierra y agua. El viento. Y en él se entrecruzan mensajes... estallan fuegos artificiales, florecen flores antes de la primavera, los dedos peinan las palabras y encajan como besos; hay palabras que espontaneamente aparecen en el iris de unos ojos... con un brillo especial.
Hay silencios, hay interferencias. Pero es la misma partitura.
*****
Pienso en el Quinto Dublinés. Un tipo que está fuera de la lista... y dentro de la vida. Y escribo para él. Y para mí. Compartimos.
Procuro mantener la melodía mientras se escribe su aria dentro de esta partitura porque... ¿es que esto es una ópera? No, desde luego.
Se trata de la vida.
A veces música intrumental. A veces un xilófono sobre el que un niño juega a dar porrazos. A veces una delgadísima línea melódica sobre la que tumbarse. Charcos de silencio en los que chapotear. Una voz, un toc-toc, un riiing, un dudú-duduá...
Y sigue esa melodía sostenida. Y entonces -a veces- la voz, la voz humana. Su eco. La voz amiga. Su permanente y afectivo eco. Ese que respeta y llena la (propia) intimidad.
La intimidad es... ¡íntima! Pero a veces -maravillosa amistad- llega a ser compartida.
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Y yo procuro escribirlo, para ganarme el derecho a ser el Séptimo Dublinés.
Quizá esta primavera.
*****
Mientras, se nos coló un tal Bono -el Sexto...-, que canta cosas que sé:
Tough, you think you've got the stuff
You're telling me and anyone
You're hard enough
You don't have to put up a fight
You don't have to always be right
Let me take some of the punches
For you tonight
Listen to me now
I need to let you know
You don't have to go it alone
And it's you when I look in the mirror
And it's you when I don't pick up the phone
Sometimes you can't make it on your own
We fight all the time
You and I...that's alright
We're the same soul
I don't need...I don't need to hear you say
That if we weren't so alike
You'd like me a whole lot more
Listen to me now
I need to let you know
You don't have to go it alone
And it's you when I look in the mirror
And it's you when I don't pick up the phone
Sometimes you can't make it on your own
I know that we don't talk
I'm sick of it all
Can - you - hear - me - when - I -
Sing, you're the reason I sing
You're the reason why the opera is in me...
Where are we now?
I've still got to let you know
A house still doesn't make a home
Don't leave me here alone...
And it's you when I look in the mirror
And it's you that makes it hard to let go
Sometimes you can't make it on your own
Sometimes you can't make it
The best you can do is to fake it
Sometimes you can't make it on your own
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Un beso + abrazo que dice GRACIAS, que es verbalización y es cariño, que espera y se adelanta, y es paciente porque responde a la paciencia, todo responde, nada contesta... corresponde (lo mejor que puede); y se maravilla de su propia hermosa existencia.
Y -esto es lo mejor de todo- es para tí.
Gracias por dejarme saber.
:-)

"La intimidad es... ¡íntima! Pero a veces -maravillosa amistad- llega a ser compartida."
Un amigo me dijo un día que no conocía el significado de la palabra intimidad. Pienso que se equivocaba. Lo conozco, pero estoy a favor de compartirla con quien yo quiero.
Apuesto a que él sí conocía el significado de la palabra compartir. Pero no era yo la persona con quien quería hacerlo.
Ahora, amigos azules, disfrútenlo. Es su momento.
Qué SUERTE tiene quien así te encuentra...
Qué ENVIDIA me da...
Pero que bonito.
Y yo sólo puedo resoponder (y no pretendo exclusividad en la alusión, por supuesto) con una de mis frases favoritas, del verdadero K, por supuesto:
"Pero qué lugar es este a donde he llegado a parar? Es que acaso hay un castillo aquí?"
No hay mejor frase para expresar la perplejidad que a menudo siento.
Un abrazo. Kafkiano, por supuesto...
Y yo sólo puedo responder (y no pretendo exclusividad en la alusión, por supuesto) con una de mis frases favoritas, del verdadero K, claro:
"Pero qué lugar es este a donde he llegado a parar? Es que acaso hay un castillo aquí?"
No hay mejor frase para expresar la perplejidad que a menudo siento.
Un abrazo. Kafkiano, por supuesto...
Y yo sólo puedo responder (y no pretendo exclusividad en la alusión, por supuesto) con una de mis frases favoritas, del verdadero K, por supuesto:
"Pero qué lugar es este a donde he llegado a parar? Es que acaso hay un castillo aquí?"
No hay mejor frase para expresar la perplejidad que a menudo siento.
Un abrazo. Kafkiano, por supuesto...
La reiteración, con ligeras variaciones, es sin duda kafkiana...
Y es que lo que está claro no siempre tiene por que darse por supuesto, señor K.
Una sonrisa perpleja es siempre una sonrisa.