Entre una cosa y la otra - Descompresión
Ulises se dió una mínima tregua a sí mismo.
Y se permitió un pequeño mareo, algo que le dejase la cabeza vacía, llena, vacía...
Mientras el corazón se le ponía, se le quedaba... lleno, vacío, lleno.
*****
Y es que pensaba en si -como con todo el cariño le habían dicho- él era Ulises, Uli. O si, sencillamente, le gustaba llevar el pelo largo y le daba pereza afeitarse y le gustaba sobre todo bailar como si lo fuera.

¿Sobre mí?
Alcachofazul...
el inevitable anónimo dijo
Ulises, que todo lo aprendió, solo sabía una cosa mientras duraba el viaje: que lo importante no era llegar, que lo importante era seguir siendo hasta el fin.
Si Ulises lo hubiese olvidado por un momento, el viaje se habría interrumpido, la Odisea continuaría.
20 Febrero 2006 | 08:16 AM