Bueno, y del paseante, y del escritor, y del tontotunante...
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El domingo pasado en el Fres.co de la calle Narvaez había una fuente de apetitosas envidias fresquitas y recién puestas a punto, cubiertas por una montañaza de salsa de Roquefort batido con nueces troceadosas...

...de la que comí, sin mesura; y que luego, al contar semejante diablura, causó que se pusiese verde de endivia cada ¿quién? que lo escuchaba.
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¡Envidias! Hummm...
« Entonces, esto era un perro colgado de su correa, un profesor colgado de su lazo, un empleado de banca colgado de su corbata. Y yo melena al viento andando colgado del cordel marcapáginas de mi libreta. | Inicio | Diagrama elíptico de mejora o Acariciar siguiendo la línea de puntos »

¿Sobre mí?
Alcachofazul...
Me encantan las envidias sanas... con roqueforrrrrr!
Y ya que intuyo que resides en Madrid... pasate por el concierto del viernes (más información en mi hulmilde blogmundicia)
Luego con más tiempo leo lo de las corbatas y los perros, que ahora estoy traduciendo un dvd de guantes al alemán y eso ya es bastante denso para ocuparme la mañana entera...
sigh!