Bueno, y del paseante, y del escritor, y del tontotunante...
*****
El domingo pasado en el Fres.co de la calle Narvaez había una fuente de apetitosas envidias fresquitas y recién puestas a punto, cubiertas por una montañaza de salsa de Roquefort batido con nueces troceadosas...

...de la que comí, sin mesura; y que luego, al contar semejante diablura, causó que se pusiese verde de endivia cada ¿quién? que lo escuchaba.
*****
¡Envidias! Hummm...