Repasando el citado tema de la Semántica, según el ilustrísimo profesor doctor Domínguez Rey, encuentro numerosas anotaciones en los márgenes. Unas son serias. Otras son de puro descargo.
Olé Olé y Olé
Descarga al autor de la responsibilidad por poner un sistema nervioso a punto de nieve, de hacer contacto, de dar calambre, una paciencia -¡la mía!- empujada hasta sus límites urbanos y al filo de pincharse y estallar.
Se habrá quedao agusto
Es como si, leyendo, leyendo, me hubiese encaramado a las montañas de la locura. Todo lleno de signos externos del desenlace, interno, mío y fatal. Galimatías sabor Tang tropical podrío. Colores raros, un blanco fosforito deshaciéndo raras tonalidades a plomo sobre mi razón. ¡Oyoyoyoyoy! Dañoduele... ¡ay!
Me pongo serio.
Es como si me fuese a sacar un moco -como sigas así te vas a sacar petróleo- y en un repente ¡zas! Me encontrase con media taladradora metida en mi cabeza...
UUUUAAAAAAAAAAAA
No sé ni lo que digo.
Una cosa sí: mazo de comas, ¿qué no?
*****
Sé que podría poner miliún ejemplos de la vergüenza de libro que me ha tocado estudiar para el examen del próximo miércoles. Pero me voy a conformar con uno que me da especial pena:

[...]

Desde esta misma perspectiva, Algirdas J. Greimas introduce en el plano perceptivo de la semántica una estructura semiológica de carácter isomorfo respecto de las cualidades sensibles. Cuando la lengua se estructura, establece formas perceptivas congruentes con la realidad significada y esto ya implica un nivel semiótico o una objetivación cognitiva del lenguaje. Quiere ello decir que éste ya nos habla de la realidad que enuncia, evoca, refiere, como forma suya, forma también real, pues, sin él, no la conoceríamos tal como se nos muestra y llega a nosotros. Este nivel formal de categoría real ya es semiótico para Greimas.
***
Gran pérdida
Porque ¡la cantidad de poesía reconfortante que podría desprenderse del párrafo anterior! Si no fuera por la tendencia del autor a prosificar a golpe de pedantería inextricable, lo que equivale a exponer la realidad con versos formados a martillazos -mientras uno se come sus mocos, poco a poco, coma a coma, con reconcentrada delectación; ahora sí, aquí es pertinente-.
Es desasosegante el párrafo. Sólo queda encomendarse a los santos patrones de la neurología (humanística), todos los que pueden explicarnos porqué nos comunicamos así. No como el autor este, sino como normalmente lo hacemos las personas.
Ellos
Los que no ignoran a Platón, pero tampoco lo toman demasiado en serio, a efectos de explicar al ser humano hoy.

Creo que hay profesores que aplauden mirando sus propias heces; da igual la forma o el color, no digamos ya... ese aroma.
MIERDA
Y cuando se han purgao, pa'la cama, a frotarse contra su peluche de Husserl. Al que es fiel e infiel a la vez y siempre y, en cuanto a sí ¿así? ¡Ah! Sí... de vez en cuando.
...
Bueno -me quedan dos glosas por transcibir- ostias y hostias; y...
Menos mal que lo vamos viendo
...referido a lo siguiente -con lo que prometo terminar-:

Relaciones ente códigos y sistemas: hacia una lingüística semiótica

Como vamos viendo, el lenguaje no es una entidad aislada del medio y de la conducta del hablante, sino más bien, el resultado, y hasta el principio, del conocimiento vital del hombre.
*****
Como vamos viendo... y ¡cómo lo vamos viendo!
Olé
Olé
y Olé.