Qué fin de semana, aprovechado al máximo para:
1º) Bordear el ataque de nervios el sábado.
2º) Encontrar, a lo largo de ese día, en la compañía y marcar con carrera + música el necesario punto de inflexión para...
3º) ...hacer del tiempo que quedaba, mmmm, Tiempo (del que dura y descansa), del domingo al lunes.
Hoy.
***
Esta mañana me la he dedicado, completa, y la he pasado de paseo en su mayor parte.
He estado haciendo cosas de esas que uno podría poner en una lista, pero siempre con el orden que su pripio amor marcaba. Hay que dejar a las cosas a su amor... cuando se puede.
Me he recreado en el paseo y he punteado los pasos con canciones. Y he decidido decidir lo inevitable.
Qué canción me emociona más.
***
Esto último, evidéntemente, es una entelequia, o un galimatías, o un absurdo completo, pero no absoluto; pero, desde luego, no completamente carente de sentido; pero, pero desde luego -y a la vez- no es ninguna majadería.
Es decir: siempre tiemblo y me deshago y me recompongo y sueño y piso y siento y me es-tre-mez-co y bailo (aunque sea quieto) y sudo y tiemblo, como si me congelara, pero sintiendo calor por dentro y llego a casa -o al trabajo, mfff- y lo recreo.

Sweet Thing - Van Morrison

Y yo paseo por el camino más alegre
Y salto primero el seto
Y bebo el agua
Limpia y clara
Para apagar mi sed
Y puedo ver como los pequeños ferrys
Navegan, subiendo
Hacia un océano cada vez más azul
Que corta el cielo
De mañana
Y sé
Que nunca volveré a envejecer
Y andaré, y hablaré
Recorriendo jardines recién empapados
De lluvia y de ti
Oh sweet thing
My-my-my-my… my sweet thing
Y puedo conducer mi carro
Calle abajo, y llorar
Hey, soy yo – un estallido
Sin saber porqué
Y tu puedes abrazarme, fuerte
Entre tus brazos otra vez
Y yo no voy a recordar
Si algo me dolió alguna vez
Andaremos
Y hablaremos
En jardines mágicos
Empapados de rocío
Y de ti y de mí
Y nunca vamos a envejecer...
Oh sweet thing
My-my-my-my… my sweet thing
Y levantaré mi mano
En el cielo, al anochecer
Para contar las estrellas
Las que veo reflejadas en tus ojos
Para disfrutar de este milagro sin preguntarme
Nada
Sólamente saber
Que está bien
¡Oh, tan bien!
Que sonreiré satisfecho
Sin tener que leer entre líneas
Y andaremos
Por los jardines, mientras llueve
Y nuna, nunca, nunca jamás
Nos haremos viejos
Oh sweet thing
My-my-my-my… my sweet thing
Mi dulce amor, en tus ojos
Burbujas de champán
Y en tus labios, el Paraiso
Se hace realidad...
*****
Pensaba -cuando pensé por primera vez este post- colgar la canción. Pero ahora, aquí, me es imposible.
Quizá más tarde o mañana. O en otra ocasión.
Sweet Thing siempre está.
La canción, esta mañana, me ha dejado estando y siendo, sin más. Qué maravillosa maravilla, ay.
***
Cuando comencé a escribir este post, hace una jornada laboral, pensé en hacerlo doble y contradictorio.
Una primera parte, dulce.
Y una segunda, citando el Diccionario del Diablo, de Bierce -recomprado ayer-, ácida. Pero para definiciones jugosas y jocosas, de la Imbecilidad, para eso habrá mucha y muy apropiada ocasión, tantas...
Como para no cerrar esta, que sólo es de ser gozosamente feliz y seguir escuchando la canción que cierra hoy el gimnasio, la también gozosa JCB de Nizlopi.
Ya tengo algo más de lo que hablar.
Felicidad.