Publicidad:
La Coctelera

alcachofazul

al-ca-cho-fa-zul... ¡cuántas veces tendré que repetirlo!

5 Agosto 2006

Extraños días de inmovilidad y té verde

La canción...*

***
En el duermevela meniscal me he encontrado un paisaje extraño, como sacado de un cuadro de De Chirico, pero con los espacios vacíos en proceso de llenado, y lugar para estelas de luz brillante, para casas de fachada razonablemente parecida a las de mi barrio, o el vuestro. Supongo que todo era una representación alegórica -digo yo- e inmobiliaria -dicen las circunstancias hoy- de lo especulativo de la vida, desde una perspectiva ¿espectacular?
En fin, que la vida iba pasando, discurriendo en forma de fila organizada aleatoriamente -es decir, desordenada- de gente, que de izquierda a derecha iba haciendo sus cosas, bebiendo sus tazas de té, sudando todavía al salir del metro, comentando las cosas que comenta la gente mientras engrosa la masa de personas vivas que hace funcionar las cosas -que no funcionan solas- y me da juego a mí de vez en cuando -cuando juego solo- para este tipo de belenes.
En pleno agosto...
***
Capítulo dos: qué es eso que se ve por allí arriba. Y no, no es que hubiese capítulo uno antes. Sino que es sólo una forma de hablar -de hablarle a solas a las cosas que, sólamente hoy, no funcionan por sí solas; aunque otros días sí-.
Por arriba, en una paralela igual de angulosa que la recta populosa inferior, pero en misma dirección mas sentido contrario, circulaba a buen ritmo un rayo de vida destacado, una fluorescencia rojo sangre, la vida de alguien; la carrera de alguien.
Dicen que los paralíticos sueñan que corren y que vuelan y nunca se sueñan sin poder andar. Y digo que a mí me debería poder dar vergüenza inmediata escribir esto. Pero mejor escribirlo y reconocer que estoy un punto y medio más allá de ser un exagerado.
Y tres.
***
La línea que viene desde el horizonte y pasa, luminescente, por delante y por encima de la corriente vital constante, ordinaria, es la vida, o la carrera, de alguien con una importancia extraordinaria para uno, para mí, para la vida constante y vital, diaria, común y corriente, de alguien, de mí mismo agazapado en el sillón soñando que doy uno de mis largos y fundamentales -y fundacionales- paseos, mientras hago juegos de palabras, como esa flor, que cojea y escribe y hace filigranas consigo misma de referencia, y su entablillado ombligo.
Las línea roja, guesa, brillante, podría ser la vída de la que me alimento, la de muchos músicos -que podría poner de ejemplo-, la de muchos escritores, pintores, artistas que deberían servir de ejemplo. Decido tomar un ejemplo nada al azar, sino el primero que se me ha venido a los ojos tras abrirlos: Bill Watterson. Y no es un mal ejemplo, porque sabemos que, en teoría, su línea roja habría encontrado su punto final el 31 de dicimebre de 1995.

Cuando alguien se ha hecho especial para tu vida de esa manera, deseas que su línea creativa no se interrumpa. Yo, esta tarde, dormido y dolorido en el sillón de mi cuarto, me decía (y me lo decía solemnemente convencido) que no iba a permitir que en mi sueño tal dejase de componer, o cual no escribiese una línea más. Me negaba a que su línea llena de mi vida roja y brillante no siguiese alargándose siempre más al oeste, llenando el plausible páramo urbano de alegría de vivir.
Entonces abrí los ojos y vi Lo mejor de Calvin y Hobbes. Incluso cuando la obra ha quedado circunscrita a un tiempo y, precísamente, a un número de obras determinado, uno puede zambullirse en ella a encontrarle nuevos pliegues, repliegues, rincones, claros, compañía.
¿Y no será, un poco, como empezar a meterse en la vida del creador sobre la cual se monta y circula la delicada línea roja de nuestra exploración?
***
¿Funciona igual con la vida de los que (aún y aun... ¡y atún!) son más importantes para uno? Los que están vivos y los queremos, y los queremos cerca y viven cerca de aquí... pues...
No estoy seguro de eso. Veo mucho más claro el punto en el que la línea deslumbrante de la vida de uno de ellos se extinguiera, e incluso en sueños me resulta tan complicado negarlo o negarme a ello.
Pero en lugar de empezar a despedirse, mejor hazles saber que tú, te das cuenta...
*****
Y:

[*Me huierse gustado dejar que sonase la canción señalada al principio, vía Castpost, para quien quisiese escucharla mientras leía lo poco legible aquí. Pero el sistema ese ha fallado, así que ahí quedan una cuantas descargas de regalo de esa maraña-dolorderodilla, que compuso Robert Smith, para esta ocasión.]
*****
Aquí queda una línea para añadir algo
(...)

servido por alcachofazul 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

M

M dijo

Que tu línea no se interrumpa por muchos tiempo y puedas escribir muchas líneas más...
Tengo que decir que las líneas precedentes... me hicieron re-conocerte y decir...ese es el Vegetal... el Vegetal que hacía un tiempillo no veía, o no leía, pero que es lo mismo.
Besos

5 Agosto 2006 | 07:10 AM

Hanikka

Hanikka dijo

Difícil de entender para quien no está entre tus hojas, alcachofazul. Muy fácil de interpretar para el que lo lee pensando más allá de los trazos de los caracteres.
Pensar y escribir tal vez haga que los demás entiendan a dónde quieres llegar. Escribir y pensar, sin embargo, rodeará sus corazones de lo que, sin pensar, estás transimitiendo.
Si no me entiendes no te preocupes, el problema no es tuyo. Muy buen texto.
1 abrazo

6 Agosto 2006 | 03:33 PM

El Ignoto Malvino

El Ignoto Malvino dijo

Lo mejor de las líneas es que puedes tocarte con otras muchas y sentir calor. Con algunas discurrirás paralelo hasta que la línea se convierta en segmento y otras, simplemente, te cruzarán o sólo te rozarán.
Yo tengo algunas líneas que me hacen a la mía más gruesa, fuerte e importante.

16 Agosto 2006 | 12:24 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

¿Sobre ? Alcachofazul...
La verdura que dicen que escribe (mientras ella se aleja, paseando...)

Fotos

alcachofazul todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera